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HAZMAT en empresas: puntos clave antes de manejar o transportar estos productos

Una empresa puede trabajar con materiales HAZMAT sin que necesariamente sean sustancias extrañas o poco comunes. Pinturas, solventes, aerosoles, gases comprimidos, baterías de litio y determinados productos químicos pueden entrar dentro de esta categoría dependiendo de sus características.

El término proviene de hazardous materials y se utiliza para identificar materiales que pueden representar algún riesgo para las personas, los bienes o el medio ambiente.

El punto importante para una empresa no es solamente reconocer el término, sino saber qué cambia cuando uno de sus productos debe manejarse como material peligroso.

No todo material peligroso es fácil de reconocer

Hay productos cuyo riesgo resulta evidente, como ciertos combustibles o sustancias corrosivas. En otros casos, identificarlo no es tan sencillo.

Por eso, no conviene determinar si una mercancía es HAZMAT únicamente por su apariencia, uso cotidiano o nombre comercial.

La Hoja de Datos de Seguridad (HDS o SDS) es una de las principales fuentes de información para conocer las características y peligros asociados a un producto.

Dentro de su sección de transporte pueden encontrarse datos como el número UN, nombre apropiado de expedición, clase de riesgo y grupo de embalaje, cuando corresponda.

Ser HAZMAT cambia la forma de preparar un envío

Una vez identificada una mercancía peligrosa, hay diferentes elementos que deben considerarse antes de entregarla al transportista.

Dependiendo del producto y de la regulación aplicable, puede ser necesario revisar:

  • el embalaje utilizado;
  • marcas y etiquetas;
  • documentación;
  • condiciones de manipulación;
  • requisitos del medio de transporte.

Por eso, preparar correctamente un envío comienza mucho antes de cargar la mercancía.

Un empaque común puede no ser suficiente

Uno de los puntos que puede cambiar al trabajar con HAZMAT es el embalaje.

Dependiendo de la clasificación de la mercancía, pueden requerirse embalajes certificados UN y configuraciones específicas para contener el producto adecuadamente durante su traslado.

Elegir un embalaje no consiste únicamente en encontrar una caja o recipiente donde quepa el producto. Deben considerarse sus características y los requisitos que correspondan a su clasificación.

Lo mismo sucede con las marcas y etiquetas, que permiten comunicar los riesgos de la mercancía a quienes participan en su manipulación y transporte.

La forma de transportar el producto también importa

Preparar una mercancía para viajar por carretera no necesariamente implica los mismos requisitos que enviarla por avión o vía marítima.

Cada modalidad tiene regulaciones y condiciones particulares.

Esto cobra especial importancia en operaciones donde intervienen diferentes medios de transporte. Una empresa debe conocer desde el principio cómo viajará la mercancía para poder prepararla correctamente.

En el transporte aéreo, por ejemplo, determinados materiales pueden tener restricciones relacionadas con cantidades, embalajes o configuraciones permitidas.

¿Qué pasa si una empresa tiene dudas sobre un producto?

Lo recomendable es aclararlas antes de preparar el envío.

Revisar la Hoja de Datos de Seguridad y reunir la información técnica del producto permite tener una mejor base para determinar su clasificación.

Si aun así existen dudas, recurrir a especialistas en materiales peligrosos puede ayudar a definir qué requisitos corresponden antes de continuar con el proceso.

Asumir que una mercancía puede enviarse como carga convencional puede ocasionar que el embalaje, etiquetado o documentación utilizados no sean los adecuados.

Preparar correctamente una mercancía HAZMAT desde el inicio

El manejo de HAZMAT involucra diferentes decisiones que están relacionadas entre sí. Una clasificación adecuada permite posteriormente determinar cómo acondicionar, identificar, documentar y transportar el producto.

Cuando una empresa necesita apoyo en este proceso, especialistas como HUC pueden intervenir en diferentes etapas del manejo de mercancías peligrosas, incluyendo identificación, acondicionamiento, soluciones de embalaje, documentación, capacitación y transporte especializado.

En este tipo de operaciones, resolver las dudas antes de realizar el envío siempre será más sencillo que intentar corregir una preparación incorrecta cuando la mercancía ya está lista para salir.

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